El 3 de septiembre pasado la Corte Suprema informó la quina de magistrados entre los cuales el Presidente Sebastián Piñera, con el acuerdo del Senado, debe elegir al reemplazante del ya retirado Carlos Cerda. Si fuera por la votación obtenida entre los actuales integrantes del máximo tribunal, la que aparece con la mayor ventaja es la ministra Dobra Lusic, que obtuvo 12 votos, seguida de Mauricio Silva (10), Javier Moya (9) (hoy en la sala que dirime la demanda por el caso Karadima) y Roberto Contreras (7), a los que se suma Julio Miranda por ser la mayor antigüedad.

Sin embargo, otro podría ser el resultado si se cumplen las preferencias históricas que detectó el Observatorio Judicial, que elaboró una tabla con los candidatos con mayores posibilidades tomando en cuenta la trayectoria de los ministros que han sido designados desde el año 2000. Se trata de 27 nombramientos. De hecho, el 74 por ciento de quienes fueron escogidos eran hombres; similar porcentaje de designados tenía entre los 60 y los 70 años de edad al momento de ser ungidos. Hay otras dos características que el Observatorio detectó: el 70 % salió de la Corte de Apelaciones de Santiago, en cuyo caso se encuentran los ministros Lusic, Silva y Moya. Contreras proviene del tribunal de San Miguel y Miranda, de Valparaíso.

El 63 por ciento de los ministros de la Suprema desde el 2000 estudió Derecho en la U. de Chile. Con estos datos, el Observatorio Judicial hizo un cálculo probabilístico y llegó a la conclusión de que existe entre un 67% y 73% que sea del tribunal de alzada capitalino. Según el estudio, el 80 % de quienes resultados supremos tenían tres de las 4 preferencias descubiertas (hombre, Universidad de Chile, Santiago y 60-70 años).